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¿Del cine a la realidad o de la realidad al cine? Caso Edward Snowden.



Es muy común escuchar que la realidad supera a la ficción, y la verdad es que sí, películas como Bond, Bourne o Misión Imposible, relatan un mundo de fuerzas poderosas que luchan por dominar el planeta. ¿Es descabellado pensar que esto no solo sucede en los estudios de Hollywood? Pues no, “Citizenfour” nos demuestra que no.

Edward Snowden, antiguo empleado de la CIA y de la NSA, reveló uno de los más grandes casos de espionaje a nivel mundial. ¿Se imaginan un software que acceda a información privilegiada sobre nosotros? Ya existe, es un programa que busca datos sobre una persona en específico, hackea sus dispositivos y genera una alerta en cuanto se comunique con alguien más, vigilando a su vez a esa otra persona.

"El Gobierno y las empresas se han aprovechado de nuestra ignorancia, pero ahora lo sabemos" Edward Snowden

¿Realmente somos ignorantes o no nos importa?

Cuando descargamos un programa o ingresamos a una nueva red social aceptamos términos y condiciones sin ni siquiera leer la primera línea de lo que esto establece. ¿Cuántas veces hemos descargado aplicaciones que solicitan acceso a nuestra cámara, imágenes y contactos? También es nuestra responsabilidad, al menos en ese nivel, de concientizar lo que compartimos con el mundo.

Esto de ninguna manera libera a los Estados de su responsabilidad en garantizar el derecho a la privacidad de nuestra información. Tampoco elimina su protagonismo intencionado por espiar nuestras conversaciones personales, de encender las cámaras de nuestros dispositivos móviles o de activar el micrófono de nuestros ordenadores para escucharnos.

¿El mundo ha cambiado después de las revelaciones del ex funcionario de la NSA?

"Hay gente que dice que nada ha cambiado, que todavía existe la vigilancia masiva. Pero no es así como hay que medir el cambio. Si miramos hacia atrás, antes de 2013, y vemos lo que ha pasado desde entonces, todo ha cambiado" Edward Snowden.

En lo personal pienso que no. Las grandes empresas como Google y Facebook siguen accediendo a nuestros datos para facilitarnos una “experiencia de navegación” más personalizada o para que podamos utilizar sus aplicaciones.

Los gobiernos nos siguen vigilando, es un hecho, pero ahora procuran contratar empleados que no tengan reparo en ocultar la verdad.

Pablo Ordóñez   

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